COMUNICADO DE LA FAISS-CV ANTE EL PROYECTO DE LEY DE MUTUAS

Desde hace años se repite la consigna del elevado absentismo laboral en España, afirmación que no sólo no es verdad, como ejemplo:

Grecia 6,7% Irlanda 8,3% Portugal 8,4% Italia 8,5% Reino Unido 11,7% España 11,8% Dinamarca 12,4% Francia 14,3% Media 14,5% Bélgica 15,6% Austria 16,0% Suecia 17.0% Luxemburgo 17.4% Alemania 18,3% Holanda 20,3% Finlandia 24,0% (Fuente: Gimeno, Benavides, Benach y Amick).

Que demuestra que España está por debajo de la media de la OCDE.

Pero además no recoge la disminución de las bajas laborales en estos últimos años, según la Encuesta Trimestral de Coste Laboral del INE, el absentismo en España sube desde el 3,7% en 2000 hasta el 4,9% en 2009; en 2010 y 2011 es del 4,7%, siendo del 4,3% en 2012, lo que supone una caída interanual de medio punto porcentual.

Esta afirmación que culpabiliza tanto a los trabajadores enfermos como a los médicos que justifican estas ausencias supuestamente infundadas pretende avalar una reforma de la gestión de la Incapacidad Temporal, a través de la propuesta de reforma de la Ley de Mutuas, que en el fondo sólo busca financiar a las mutuas con los recursos del Sistema Nacional de Salud, estableciendo la figura del médico de familia como “autorizador” de las pruebas y tratamientos que la mutua realizará a los trabajadores de baja a cargo de los Servicios de Salud de las Comunidades Autónomas.

La baja laboral es una prestación sanitaria (la prescripción médica de reposo mientras el trabajador está incapacitado para realizar su trabajo) y, como consecuencia, económica (la compensación de la ausencia de retribución económica al no poder trabajar); así el control de esta situación debe de ser clínica y por tanto competencia sanitaria (Médicos de Atención Primaria e Inspección médica de los Servicios de Salud) antes que económica (Mutuas e inspectores médicos del INSS). La reforma propuesta desvía el control y la resolución de las bajas laborales hacia la visión económica.

Impone medidas irreales e irrealizables como la contestación en cinco días naturales de una propuesta de alta de una mutua (una propuesta realizada un viernes debe de ser contestada el martes) si no decidirán los inspectores del INSS en cuatro días (plazo también insuficiente) que hurta la decisión de continuación de la prescripción de reposo al sistema sanitario y la traslada al económico.

Mantiene, por vía indirecta, el acceso de las mutuas a la historia clínica de los trabajadores enfermos indicando que interoperarán para incluir los informes de las asistencias realizadas y evitar duplicidades, ¿cómo se puede evitar duplicidades sin tener conocimiento de las pruebas que se han realizado?

Creemos que no es el momento de modificar la Ley de Mutuas, que esta reforma de la Incapacidad Temporal es innecesaria y va en la dirección equivocada, que lo que se debería de dotar es al Sistema Sanitario Público de los recursos necesarios para que tanto los trabajadores enfermos como el resto de la población no sufran retrasos innecesarios en la resolución de sus patologías y no detraer sus recursos a favor de las mutuas mucho mejor financiadas.

18
Jul 2014
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